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Sting
Nacimiento: 23 Inv. 990
Género: Hombre
Clase: Kryst
Alineamiento: Legal Bueno
Neutral Neutral
Ninguna

Descripción física:

Tiene el pelo negro, oscuro como el azabache y unos ojos ámbar intensos muy bonitos en los cuales la gente suele fijarse mucho. No es muy alto, pero eso nunca le ha causado ningún complejo. Aunque sus piernas sean cortas son fuertes y le permiten correr muy rápido y saltar alto.

Le gusta vestir ropas oscuras y cómodas, como las que le daban en el monasterio, porque les permitían trabajar mejor y, al ser oscuras, no se notaba tanto la suciedad. Sin embargo, le gusta mucho ver a gente vestida con ropas coloridas y bonitas y algún día le gustaría ver cómo le quedan.

Descripción psicológica:

Es un chico muy inocente y feliz, además de positivo. Piensa que todo el mundo es bueno, que nadie es malo por naturaleza. No tiene la capacidad para juzgar ni desconfiar de nadie ya que, como su única realidad ha sido la vida dentro del monasterio, no conoce las maldades que existen en el mundo, aunque desconfía de los sacerdotes y de la iglesia.

Tiene mucha inquietud y le gusta mucho aprender cosas nuevas para conocer más sobre el nuevo mundo que le rodea. Es muy curioso, a veces demasiado, y no se corta a la hora de hacer preguntas que a veces pueden llegar a ser muy incomodas. Su circulo social hasta ahora habían sido sus padres y algunos adeptos más, pero todos mayores que él, así que no conoce las convenciones sociales y le cuesta leer el ambiente. Sin embargo, sus acciones no están guiadas por la maldad, sino más bien por la misma inocencia de un niño pequeño que no entiende lo que le rodea.

Historia:

Sting siempre había vivido en el monasterio de la Iglesia de los Hijos de la prosperidad. Hacía ya 18 años que sus padres habían sido captados por la secta bajo la promesa de poder salvarse de la inminente catástrofe financiera, conseguir salir de la pobreza y poderle dar una vida digna a Sting, que nacería poco después. Pensaron que no tenían otra opción si querían darle una vida decente a la nueva vida que iban a traer al mundo. Poco a poco aceptaron el dogma, hasta convertirse en fervientes devotos de la secta.

Para Sting el monasterio siempre había sido su mundo, había crecido bajo las normas de la secta pensando que era la única verdad posible y que el mundo de fuera del monasterio no merecía la pena, no le parecía interesante ni quería salir. Hasta que llegó el día de la tormenta mágica tras la que aparecieron los cristales de los krysts, aunque tuvieron que resguardarse debido al peligro a Sting le pareció maravillosa y fascinante. Desde ese momento se interesó más por el mundo exterior y comenzó a sentir una extraña llamada y mucha curiosidad por el exterior.

El detonante que hizo que Sting decidiera huir del monasterio fue la muerte de sus padres debido a una extraña y letal enfermedad con la que se contagiaron varios adeptos. Sting se salvó, pero después de aquello solo podía sentir desconfianza por el dios de su religión y por los jefes de la secta, los cuales habían dejado morir a sus padres sin ningún tipo de cuidado, como animales. Unas semanas después de aquello, decidido a explorar el mundo exterior y dejar todo atrás, aprovechó una noche tranquila pero oscura para escapar de allí.

Fue nada más salir del monasterio, en el lateral del camino de tierra junto con otras rocas totalmente normales, que encontró su cristal de kryst. Algo debajo de aquel montón de piedras lo llamaba, se acercó ansioso e intrigado, mientras la extraña sensación que había sentido todos los días después de aquel día tormentoso se intensificaba más y más. Rebuscó entre las piedras hasta que encontró un precioso cristal, no sabía lo que era pero estaba seguro de que esa piedra era para él. Al cogerla la sensación de llamada se desvaneció y sintió alivio y paz. Aunque no duró mucho ya que tenía que correr antes de que se dieran cuenta de su ausencia, agarrando la piedra como si fuese su propia vida empezó a correr por el camino de tierra hasta que amaneció y encontró unos comerciantes que, sin hacer muchas preguntas, le llevaron a Ranta.

Ahora busca saciar su sed de conocimiento por este nuevo mundo lleno de posibilidades que se abre ante él. Eso sí, no tiene nada y tendrá que buscarse la vida para conseguir sobrevivir.

Control de Temperatura

Kryst, Fuego
Rango: D
Requisitos
  • Dominio: 6
  • Inteligencia: 5
Coste: 2PE / turno
Alcance: 2 metros
Canalización: Media
Daño: -
Efectos:
  • Altera la temperatura levemente en un radio de 2 metros alrededor del Kryst
  • Puede enfriar o calentar el ambiente unos pocos grados

Gracias al poder del elemento del fuego, el Kryst es capaz de alterar levemente la temperatura ambiental en un radio alrededor de sí mismo, facilitando de forma sutil procesos físicos como la vaporización o la congelación. Esta alteración puede ser tanto de calentar como de enfriar la zona.

Ascuas

Kryst, Fuego
Rango: D
Requisitos
  • Dominio: 6
  • Inteligencia: 5
Coste: 2PE - 6PE
Alcance: 3 metros
Canalización: Rápida
Daño: 3 - 9PV
Efectos:
  • Crea una llamita en los dedos del Kryst
  • Puede lanzarla hasta un máximo de 3 metros
  • Por cada punto de DOM adicional al requerido para aprenderla, el daño aumenta en 3 puntos y el coste de energía en 2 puntos hasta un máximo de 9PV y 6PE.

El Kryst concentra el elemento del fuego en las yemas de sus dedos, haciendo brotar una pequeña llama de los mismos que luego podrá lanzar en una corta distancia con un elegante chasquido .