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Patrullando fuera de Servicio

Publicado: Jue, 20 Jun 2024, 19:40
por Izhan
Año 1008. Día 2 de Primavera. 12:30 del mediodía.

Thanya suspiró. Había estado toda la mañana de un lado para otro en el Distrito Comercial. ¿A qué hora había comenzado su turno de patrulla aquella mañana? Paró en seco, mirando al cielo. «Sí, definitivamente ya debería haberme ido a casa hace un buen rato», se dijo a sí misma, observando cómo el sol estaba en su punto más álgido en la bóveda celeste.

Miró a su alrededor, se encontraba en uno de los preciosos parques que salpicaban el Distrito Comercial. Los efectos del invierno estaban empezando a desaparecer de las plantas y la hierba, y podía ver cómo decenas de florecillas intentaban arrimar sus capullos aún cerrados hacia el agradable sol primaveral, en busca de energía para poder florecer.

Thanya se sentó en uno de los bancos del parque, suspirando nuevamente. No se sentía muy bien. Vio a niños jugar, madres llamando a sus hijos para irse a casa a comer, parejas dadas de la mano paseando alegremente por los caminos de tierra que se formaban entre los jardines. No la hizo sentirse mejor, más bien todo lo contrario. Se sentía sola, sola en medio de un montón de gente. Sus 27 años de vida los había pasado entre los muros de Ranta, pero la constante atención y ayuda que requerían los negocios de sus padres había hecho que tuviese muy pocos amigos. Tenía conocidos, sí, pero nadie a quien acudir cuando se sentía como ese día. Y eso la hacía sentirse peor.

Se levantó, estiró los brazos hacia el cielo y bostezó de forma sonora. Tampoco podía quedarse ahí todo el día, solo haría que se sintiera aún peor. ¿Pero qué hacer? ¿Volver a casa, sola? Inconscientemente su cara dibujó un gesto de asco. No. Se recolocó el cinturón y la vaina de su espada, irguió la espalda y miró al frente, seria. El orden no se iba a mantener solo en la ciudad.

Patrullando fuera de Servicio

Publicado: Sab, 22 Jun 2024, 19:02
por Vilariez
Aquella mañana la vida tenía otro color, quizá no todos pudieran verlo pero Jari sabía que era así. De hecho, casi hasta parecía una mañana si solo se juzgaba el comportamiento de la gente, "¿es que no pueden verlo?" se preguntaba el joven. Y bueno, obviamente no podían. Y lo sabía. Pero era tan real la diferencia para él que hacía esa disonancia cognitiva entendible.

Y es que con la nueva estación había llegado la nueva vida de Jari, desde aquella mañana era por fin miembro de pleno derecho de la Academia, por primera vez veía un futuro más allá de la siguiente piedra que hubiera que sortear. Aunque no era demasiado dado al optimismo a veces el corazón necesita liberarse y creer que la vida es otra y que la suerte existe también en tu lado.

No estaba prestando demasiada atención a sus pasos hasta que estos le llevaron al distrito comercial, parecía que su subconsciente quería celebrar el día con alguna nueva... adquisición... ¿Y quién era él para negárselo? Así que se dedicó a mirar por encima los puestos a ver qué podía substraer con facilidad a la par que controlaba que no hubiera guardias a la vista, tampoco quería acabar el día en un calabozo por imprudente. Finalmente fueron unos pendientes de un tono morado precioso y brillante que rivalizaría con sus propios ojos, eran perfectos. Así que puso en marcha su plan 1.0 para estos casos:

Paso 1. Se acercaría al puesto y tomaría en sus manos las joyas para hacer como que las veía de cerca mientras la magia ya empezaba a hacer efecto. Aprovecharía para preguntar al mercader por su precio y asegurarse de él viera que los volvía a dejar en su sitio tras disculparse.

Paso 2. Retirarse unos metros y hacer un poco de tiempo mientras curioseaba otros productos del puesto lo suficiente lejos como para que nadie pudiera considerarlo sospechoso.

Paso 3. En cuanto viera una ventana de oportunidad en la que nadie mirase, serían los propios pendientes, como tirados por hilos invisibles de su mano derecha, los que aterrizarsen en su bolsillo.

Paso 4. Retirada discreta y a celebrarlo.

Así, con algo más de peso encima en unos pocos minutos ya estaba caminando por el parque vecino. La vida definitivamente hoy tenía otro color. Aunque igual se volvía blanco y negro de repente, pues ensimismado en sus pensamientos no se había dado cuenta de que iba a pasar al lado de una guardia de la ciudad que justo se levantaba de su asiento desperezándose. "Es imposible que esté al tanto de lo que acabo de hacer, ¿verdad?". No obstante, temía que la tensión en su rostro le delatase y decidió hacer uso de sus dotes sociales para saludarla con toda la naturalidad posible.

-Buenos días, oficial.-añadiría aún sabiendo de sobra que su rango estaba muy por debajo, pero un poco de zalamería nunca le había hecho daño a nadie.

técnica empleada

Patrullando fuera de Servicio

Publicado: Lun, 24 Jun 2024, 13:20
por Izhan
Thanya, aún desperezándose, levantó una ceja al escuchar el saludo inesperado. Miró al joven frente a ella y no pudo evitar notar la tensión en su rostro. Sus ojos púrpuras brillaban con una mezcla de nerviosismo y desafío, y su cabello oscuro, contrastando con su piel clara, le daba un aire peculiar. Las ropas del joven, oscuras pero con toques de azul y púrpura, parecían casi diseñadas para llamar la atención, y de alguna manera, encajaban perfectamente con su mirada penetrante.

Buenos días —respondió con una ligera sonrisa, tratando de ser amable a pesar del cansancio—. Aunque, no soy ninguna oficial, tan solo una recluta más de la orgullosa Guardia de Ranta —le corrigió—. ¿Todo bien? No se suele ver a mucha gente tan animada a estas horas, al menos no después de una larga mañana de trabajo.

Mientras hablaba, Thanya observó al joven más detenidamente. Su entrenamiento en la Guardia le había enseñado a leer a las personas y, aunque era novata, sabía que algo no cuadraba. ¿Estaba nervioso? ¿O simplemente emocionado? Decidió seguir la conversación.

Veo que has estado en el distrito comercial —dijo, señalando con la cabeza la dirección de la que él venía—. ¿Hay algo en particular que te haya alegrado el día?

Thanya sonrió, pero mantuvo sus sentidos alerta. El orden en la ciudad dependía de su habilidad para detectar problemas antes de que se convirtieran en algo más grande, y aunque no quería prejuzgar al chico, siempre era mejor estar preparada. Mientras esperaba la respuesta del joven, recordó cómo había sido su propio entrenamiento, las largas horas patrullando las calles, tratando de aprender a distinguir entre un simple ciudadano y alguien con intenciones menos honorables. También había aprendido que la mayoría de las personas se delataban con pequeñas acciones: un tic nervioso, un cambio en la mirada, una respuesta demasiado ensayada.

Esperaba que su tono amigable ayudara a que el joven se relajara, pero no bajó la guardia. En una ciudad como Ranta, nunca se sabía cuándo una simple conversación podía llevar a algo más significativo.

Patrullando fuera de Servicio

Publicado: Mar, 25 Jun 2024, 02:41
por Vilariez
Al final quizá haberle hablado a la guardia no había sido la mejor idea del día, seguro que nadie lo podría haber previsto jamás... pero ya era tarde para lamentarse y pensar en futuribles, tenía que disimular y jugar el papel de joven educado al que se le ocurre que saludar es buena idea. Eso o salir corriendo, pero nunca había sido especialmente bueno en cualquier cosa que implicase el físico así que la opción teatral parecía la menos desfavorable para el joven Kryst.

-Oh vaya, perdona... nunca se me dieron bien estas cosas de los rango militares jajaja.-diría con una sonrisa más forzada que otra cosa para quitarle importancia al asunto y salir del paso.-Oh, sí... es que todavía no tengo trabajo... acaban de admitirme en la academia y aún están con todo el papeleo y esas cosas aburridas. ¿Tú llevas mucho en la Guardia de Ranta?

La verdad es que odiaba dar tantos detalles de su vida, y encima verdaderos, pero tampoco quería meterse en una maraña de mentiras que pudiera ponerle en un aprieto. En realidad tampoco estaba haciendo nada ilegal ni esa chica podría adivinar nada de lo que había pasado unos minutos antes, todo eran preocupaciones excesivas seguro y al menos aprendería la lección para la siguiente vez.

-Que va... no es como si pudiera hacer mucho más que cotillear por allí... todavía ni he recibido mi primer sueldo jaja.-diría intentando sonar convincente con todas sus fuerzas, esperaba que con éxito.-¿Y qué tal tu patrulla? ¿Todo tranquilo en la ciudad?-Añadiría para intentar desviar la conversación antes de que perdiera los nervios y dijera cualquier estupidez.

No sabía si era el buen humor que traía -o el cóctel de nervios que le estaba produciendo aquella chica- pero en el fondo le estaba pareciendo cómica la situación. Imagina que llega a acabar su día perfecto solamente por la decisión de saludar y ser un buen ciudadano. Estas cosas solo le podían pasar a él, pero en el fondo eso es lo único gracioso que tenía vivir, la cantidad de variables y de decisiones que se toman a la ligera y que luego acaban siendo trascendentales. Por eso tampoco había que tomarse muy en serio ninguna decisión "importante", al final las importantes de verdad son las que menos lo parecían al principio.

Patrullando fuera de Servicio

Publicado: Mar, 02 Jul 2024, 18:21
por Izhan
Thanya observó cómo el joven trataba de relajarse, pero no pudo evitar notar la ligera tensión en su sonrisa. La mención de la academia despertó su curiosidad, aunque no dejó que eso la distrajera de su deber.

No te preocupes por los rangos, todos hemos pasado por ahí —respondió con un tono tranquilizador, intentando poner a Jari más a gusto—. Felicidades por tu admisión en la academia. Es un gran logro, y estoy segura de que te esperan muchas cosas buenas.

La guardia en Thanya se mantenía alerta, pero decidió darle al joven el beneficio de la duda. Podía ver que él intentaba mantener la conversación ligera y desviar la atención, lo cual podría ser simplemente nerviosismo o algo más. Decidió seguir hablando para evaluar mejor la situación.

Llevo en la Guardia de Ranta unos meses, aunque aún me considero una novata en muchos aspectos. Siempre hay algo nuevo que aprender y la ciudad nunca deja de sorprenderme —dijo con una sonrisa honesta—. Hoy ha sido una mañana tranquila, lo cual siempre es bueno. Prefiero ver a la gente disfrutando del sol y la primavera que tener que lidiar con problemas.

Thanya miró brevemente a su alrededor, observando el parque y los alrededores del distrito comercial. Decidió indagar un poco más, pero manteniendo un tono casual y amigable.

Me imagino que debe ser emocionante comenzar en la academia. Debe ser un cambio grande, especialmente con todas las nuevas responsabilidades. ¿Estás disfrutando tu tiempo libre antes de que empiece la rutina más intensa?

Mientras hablaba, Thanya no dejó de analizar los gestos y respuestas de Jari. Sabía que, a pesar de su juventud e inexperiencia, su intuición era una herramienta valiosa. Estaba lista para actuar si notaba algo más sospechoso, pero por ahora, decidió seguir con la conversación, manteniendo el equilibrio entre amabilidad y vigilancia.

Patrullando fuera de Servicio

Publicado: Lun, 08 Jul 2024, 19:13
por Vilariez
Parecía que la charla estaba dando sus frutos y la conversación empezaba a tornarse más natural, al menos en apariencia, lo cuál tranquilizó un poco al Kryst y le animó a continuar con la conversación con más ganas, ya solo se podía huir hacia adelante de la situación antes de que se le viniera todo abajo.

-¡Gracias! La verdad que es todo un honor haber sido admitido. Aunque el único mérito es haber sido llamado por un cristal en realidad...-diría tirando de la siempre recurrida falsa modestia.-Pero gracias de todos modos, seguro que a los dos nos esperan.-terminaría con una sonrisa.

El pelinegro no tenía muy claro si la conversación estaba siendo natural, forzada, peligrosa o amable pero llegados a ese punto decidió comprometerse e intentar seguirla lo mejor posible, igual la joven solamente era maja y nunca sabía cuándo uno iba a necesitar amigos en la Guardia. Ya dicen aquello de que "hay que tener amigos hasta en el infierno", y sin duda los cuerpos militares de la Asamblea eran una representación bastante acercada de aquel lugar en la Tierra.

-Por supuesto, seguro que sigue así y podemos disfrutar todos de la nueva estación.-comentaría sin darle mucha importancia a las palabras de la joven.-Sí... me gusta pasear por la ciudad y por los parques cuando no tengo nada que hacer.-lo cuál en realidad no era una mentira, solo le faltaban algunos detalles sin importancia a la verdad.

No obstante, y a pesar del buen tono de la conversación, tantas preguntas empezaban a agobiar al solitario Jari así que era hora de empezar a cambiar el tema y dejar de sentirse como en un interrogatorio, desde luego la chica tenía potencial asegurado para la Guardia de la ciudad.

-Y bueno, ¿qué hay de ti? ¿Cómo es la vida sirviendo en la Guardia de Ranta?